Cómo Fortalecer tu Sistema Inmunológico Naturalmente

Tu sistema inmunológico es como la policía del bienestar en tu cuerpo. Cuando funcionan como deberían, estos guardias mantienen el equilibrio interno frente a agresiones externas, ya sean de naturaleza biológica, físico-químicas o internas. Para poder protegerte efectivamente, todos los componentes de tu sistema inmunitario deben funcionar lo mejor posible. Para ello, la mejor forma de fortalecer tu sistema inmunológico naturalmente es a través de ciertos hábitos saludables que debes seguir todos los días.

Aquí los tienes.

1. Di adiós a la azúcar:

Si bien el azúcar que se encuentra en la fruta u otras fuentes naturales puede darle un pequeño “push” al cuerpo, el azúcar procesado tiende a tener algunos efectos desagradables en el organismo. Cuando consumes demasiada azúcar, las células de tu sistema inmunitario se ven bloqueadas y se agota el equilibrio de nutrientes del cuerpo. Esto desencadena una cascada de inflamación de bajo grado en el cuerpo y también aumenta la masa, lo cual puede contribuir a enfermedades de naturaleza crónica, como enfermedades cardiovasculares y diabetes.

2. Di adiós a la comida chatarra:

Según una investigación realizada por de la Universidad de Bonn, el sistema inmunitario reacciona de manera similar a una dieta alta en grasas, a bacterias dañinas. En otras palabras, tu cuerpo trata a la comida chatarra como una infección, y exponerlo a alimentos poco saludables, con el tiempo puede resultar en un sistema inmunológico más agresivo.

Para mantener un sistema inmunológico funcionando correctamente, concéntrate en incorporar más plantas y alimentos a base de plantas. Agrega frutas y verduras a las sopas y guisos, batidos y ensaladas. Las zanahorias, el brócoli, las espinacas, los pimientos rojos, los albaricoques, las frutas cítricas (como las naranjas, las toronjas, las mandarinas) y las fresas son excelentes fuentes de vitaminas A y C, mientras que las semillas y los frutos secos te proporcionarán proteínas, vitamina E y zinc.

Las fuentes adicionales de proteínas y zinc incluyen mariscos, carnes magras y aves de corral, según la Academia de Nutrición y Dietética. El zinc, el folato, el hierro, el selenio, el cobre y las vitaminas A, C, E, B6 y B12 que obtienes de los alimentos que consumes, son los nutrientes esenciales que tu sistema inmunológico necesita para hacer su trabajo.Cada uno juega un papel único en el apoyo de la función inmune.

3.Reduce el alcohol:

Cuando bebes grandes cantidades de alcohol, tu cuerpo está demasiado ocupado tratando de desintoxicar tu sistema, como para molestarse con la función normal del sistema inmune. Según una revisión publicada en la revista Alcohol Research en 2015, los altos niveles de consumo de alcohol pueden debilitar la capacidad de su cuerpo para combatir infecciones y ralentizar su tiempo de recuperación. Como resultado, las personas que beben grandes cantidades de alcohol enfrentan una mayor probabilidad de neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda, enfermedad hepática alcohólica y ciertos tipos de cáncer, según la misma revisión.

Si aún no bebes, no comiences. Si bebes ocasionalmente, limita tu consumo de alcohol a una bebida por día.

4.Muévete más

Para tener un sistema inmunológico fuerte no sólo basta con tener una dieta equilibrada; el ejercicio también juega un rol importante. El análisis, publicado en la revista internacional Exercise Immunology Review, considera que, a corto plazo, el ejercicio puede ayudar al sistema inmunitario a encontrar y tratar los patógenos, y a largo plazo, el ejercicio regular ralentiza los cambios que ocurren en el sistema inmunitario con el envejecimiento, reduciendo así el riesgo de infecciones.

Apropósito de estos días, y la reciente pandemia por el COVID-19, es importante mantenerse en forma, activo y saludable durante este período de confinamiento. Si bien no podemos salir de casa para ejercitarnos, existen muchas rutinas y alternativas diseñadas para hacerse desde la comodidad de nuestros hogares. Muévete más, porque “algo” es mejor que nada.

5.Toma un poco de sol

Si bien se necesitan más estudios sobre el vínculo entre la vitamina D y la salud inmunológica, algunas investigaciones sugieren que la vitamina D podría ayudar a tu cuerpo a combatir las enfermedades respiratorias.

¿Por qué la vitamina D reduciría el riesgo de enfermedades respiratorias? Nuestros cuerpos necesitan vitamina D adecuada para producir las proteínas antimicrobianas que matan los virus y las bacterias. “Si no tiene suficiente vitamina D circulando, es menos efectivo en la producción de estas proteínas y más susceptible a las infecciones”, dice el Dr. Adit Ginde, profesor de medicina de emergencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado.

La vitamina D se puede encontrar en pescados grasos, como el salmón, en la leche o los alimentos enriquecidos con vitamina D, pero en general, el sol es nuestra mejor fuente natural de vitamina D. Incluso, pasar un corto tiempo al sol, puede proporcionar al cuerpo toda la vitamina D que necesita para el día. Puedes asegurarte de obtener suficiente vitamina D

  • Con 15 minutos de exposición al sol, si tienes la piel clara.
  • Un par de horas, si tienes la piel oscura.

Es importante tener en cuenta que no hay recomendaciones clínicas para tomar vitamina D para la salud inmunológica, aunque la recomendación estándar para la salud ósea es de 600 a 800 unidades internacionales por día. También recuerda que una exposición excesiva al sol puede quemar la piel y potencialmente provocar cáncer de piel. Se cuidadosa.

6.Bájale al estrés

Las preocupaciones sobre el coronavirus, el mercado de valores y la interrupción general de la vida han aumentado nuestros niveles de estrés, pero sabemos que el estrés también puede hacerte más susceptible a las enfermedades, así que bájale al estrés. Tu cuerpo hace un mejor trabajo combatiendo enfermedades, y curándose, cuando no está bajo estrés.

La meditación, la respiración controlada o hablar con un terapeuta, son formas de ayudar a que tu sistema inmunológico se mantenga fuerte.

7.Duerme bien

Un sistema inmunitario saludable puede combatir las infecciones, sin embargo, un sistema inmunitario privado de sueño no funciona tan bien. En un sorprendente estudio, los investigadores encontraron que aquellos que regularmente dormían menos de seis horas por noche, tenían 4.2 veces más probabilidades de contraer el resfriado en comparación con aquellos que dormían más de siete horas, encontraron los investigadores. El riesgo era aún mayor cuando una persona dormía menos de cinco horas por noche.

Concéntrate en mantener una buena higiene del sueño:

  • Duerme de 6 a 7 horas por noche.
  • Sigue un horario regular para acostarte y levantarte.
  • Evita las pantallas en la habitación, comer de noche y hacer ejercicio justo antes de acostarte.

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