¿Alergia a los tampones y compresas?

Ninguna alergia es divertida, pero ser alérgica a los tampones y/o compresas es una pesadilla a otro nivel. Al igual que con muchas otras alergias, generalmente hay una erupción roja con picazón y dolor en la zona, lo cual puede ser extremadamente incómodo y doloroso. Si sospechas que es tu caso, no te preocupes, existen varias alternativas para ayudarte con este problema.

Yo llevo unos 19 años usando compresas y tampones, y no ha sido hasta hace poco que me ha empezado a dar alergia. Me di cuenta porque empecé a notar que cada 30 días durante mi regla, me empezaba a dar un picor terrible, justamente unas horas después de haberme colocado el primer tampón.

Así estuve por lo menos 5 meses hasta que un día me decidí a pedir una cita con mi ginególoga. Ya en consulta, la doctora me estuvo explicando varias cosas que, por alguna razón nadie me dijo nunca sobre los tampones y las compresas. Estas fueron sus recomendaciones.

Toma nota.

1. Lee las instrucciones

¿Alguna vez has leído las instrucciones de la cajita de tus tampones? Parece muy obvio, pero muchas mujeres nunca lo hemos hecho (Yo me incluyo). Según mi ginecóloga, en general, las reacciones alérgicas se deben a que los tampones y las toallitas sanitarias son productos altamente procesados ​​y esterilizados con productos químicos que pueden provocar reacciones alérgicas comunes en el área vaginal.

En un estudio publicado en Reproductive Toxicology, se confirman la presencia de algunos químicos dañinos, incluyendo algunos pesticidas, fragancias, tintes y conservantes, en algunos productos de higiene femenina. Así que a la hora de escoger tampones o compresas, lee las instrucciones y aprende de qué materiales están hechas. Lo recomendable es evitar los productos elaborados con fibras sintéticas. Si no pone algodón 100% ecológico, lo más probable es que contengan ingredientes artificiales y químicos como el cloro y la dioxina, que se considera potencialmente cancerígena y tóxica para los sistemas inmunológico y reproductivo.

2. Cámbialos regularmente

Puedes pensar que las almohadillas y los tampones perfumados ayudan a mantener la vagina con un olor fresco, pero ¡que va! Lo mejor que puedes hacer es cambiarte los tampones y toallitas con frecuencia. Las mujeres que tienen un flujo ligero pueden pensar que no es necesario, pero según mi ginecóloga, lo recomendable es cambiar tu almohadilla o tampón cada 4 a 6 horas. No es recomendable durar más de 8 horas con el mismo tampón, por lo cual, no duermas con ellos puestos.

3. Pruebas otras alternativas

Si no encuentras alguna marca de tampones o toallas que te vaya bien, tal vez es hora de probar con otras alterativas. Las esponjas marinas son una alternativa totalmente natural con gran capacidad de absorción. También está la Copa menstrual que es reutilizable, se utiliza fácilmente y es bastante económicas. Mi opción favorita son las toallas o compresas reutilizables que sonun poco como las compresas que utilizaban nuestras madres y abuelas pero más sofisticadas y con materiales actuales. Son toallas que se pueden reutilizar varias veces y suelen estar realizadas con algodón orgánico. Lo mejor es que suelen estar hechas de  materiales impermeables que no permite que la sangre llegue a la ropa interior.

4.Visita a tu ginecólogo

Es super importante hacer que un ginecólogo te haga una evaluación exhaustiva, porque a veces no se trata sólo de una alergia. Queremos asegurarnos de que no estamos lidiando con un sobre crecimiento bacteriano o un desequilibrio de pH.

En todo caso, hay opciones. No tienes que lidiar con una alergia a un tampón o una almohadilla. Revísate y el tratamiento seguirá. Porque nadie debería tener que lidiar con dolor y picazón, ya sea durante su período o no.

* Este artículo es solo para fines informativos. Esta información no debe interpretarse como consejo médico, ni es un sustituto de tratamiento médico profesional. 

SALUD

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